PROGRAMA DE TRASPLANTE DE HÍGADO

Con más de una década transformando la vida de cientos de pacientes en la Isla, somos pioneros en el
trasplante de hígado en Puerto Rico. Estamos próximos a llegar a los 500 pacientes trasplantados.

Facultad Médica


¿QUIÉNES NECESITAN UN TRASPLANTE DE HÍGADO?


La razón más común para requerir un trasplante de hígado en
adultos es la cirrosis hepática. Sin embargo, los pacientes con
fallo hepático agudo o con tumores hepáticos también
son elegibles.

SI USTED ENTIENDE QUE PODRÍA SER CANDIDATO A UN TRASPLANTE
HEPÁTICO, NECESITA SER REFERIDO POR SU HEPATÓLOGO,
GASTROENTERÓLOGO O MÉDICO PRIMARIO Y PASAR POR EL PROCESO
DE EVALUACIÓN Y SELECCIÓN.

PROCESO DE EVALUACIÓN


Para determinar si un paciente es candidato a trasplante, se sigue un proceso que incluye
varias evaluaciones. Estas permiten confirmar si el paciente está apto para recibir un
trasplante de hígado.


Evaluación por el hepatólogo de trasplante y el cirujano
de trasplante.


Hacer pruebas de laboratorio para evaluar el sistema
inmunológico, detectar infecciones y realizar cernimiento
de cáncer.


Realizar estudios tales como radiografías (sonogramas, tomografías, entre otros), estudios cardiovasculares (como electrocardiogramas, ecocardiogramas, entre otros), y colonoscopía.


Evaluación por parte del equipo multidisciplinario
(incluyendo trabajador social, coordinador de finanzas,
nutricionista, farmacéutico, entre otros).


Consultas especializadas en cardiología, psiquiatría, neumología, ginecología (en el caso de las mujeres), dental, entre otros.


COMITÉ
DE SELECCIÓN


El Comité de Selección está formado por un equipo de profesionales
de la salud, como hepatólogos, cirujanos de trasplante, psiquiatras,
trabajadores sociales, coordinadores, nutricionistas, farmacéuticos y
personal de finanzas, entre otros.

Este grupo multidisciplinario tiene la responsabilidad de evaluar si un
paciente es un buen candidato para recibir un trasplante de hígado.
Para ello, analiza cada caso desde el punto de vista médico y psicosocial,
y verifica que el paciente cumpla con los criterios necesarios y tenga
buenas probabilidades de éxito después del trasplante. La decisión se
toma con mucho cuidado, asegurándose de que los beneficios del
trasplante sean mayores que los posibles riesgos, siempre pensando
en el bienestar del paciente.



CUIDADO POSTOPERATORIO
Y RECUPERACIÓN


Para la mayoría de los pacientes, la hospitalización después del trasplante dura de 7 a 14 días para monitoreo intensivo. Una vez reciben el alta, el seguimiento es muy cercano e incluye laboratorios y visitas frecuentes a la clínica durante los primeros meses. Este proceso se realiza con el acompañamiento personalizado de su equipo multidisciplinario, que se encarga de cuidar su alimentación, salud mental, manejo de medicamentos y bienestar general.