PROGRAMA DE TRASPLANTE DE RIÑÓN PEDIÁTRICO

Somos pioneros en el trasplante de riñón a pacientes pediátricos en Puerto Rico, ofreciendo esperanza
y cuidado especializado a nuestros pacientes y sus familias, acompañándolos durante cada etapa del proceso:
antes, durante y después del trasplante.

Facultad Médica


¿Cuándo un niño necesita
un trasplante de riñón?


Un trasplante de riñón se considera en un menor de 21 años
cuando la función del riñón está por debajo del 20% (GFR
menor de 20ml/min/1.73m2) por más de 3 meses, lo que se
conoce como enfermedad renal crónica avanzada
o insuficiencia renal terminal.

Si no está en diálisis, su eGFR debe estar
por debajo de 30 para poder ser considerado.

Causas más comunes en niños y adolescentes:

  • Malformaciones congénitas del riñón y las vías urinarias
    (por ejemplo, válvulas uretrales posteriores, displasia renal).
  • Enfermedades genéticas como el síndrome
    de Alport o riñones poliquísticos.
  • Enfermedades glomerulares (afectan los filtros del riñón),
    como síndrome nefrótico resistente o nefropatía por IgA.
  • Daño renal secundario a infecciones de orina recurrentes
    o enfermedades sistémicas.

SI SU HIJO PRESENTA ALGUNA DE ESTAS CONDICIONES,
SU NEFRÓLOGO PEDIÁTRICO DEBE REFERIRLO AL PROGRAMA DE
TRASPLANTE DE RIÑÓN PEDIÁTRICO
PARA EVALUARLO.


Beneficios del
Trasplante de Riñón:


Mejor crecimiento y desarrollo físico.


Menor riesgo de complicaciones asociadas
a la diálisis prolongada.


Mayor energía para participar en actividades
escolares y recreativas.


Mejora en la calidad de vida del niño
y su familia.


PROCESO DE EVALUACIÓN


El niño será evaluado por un equipo multidisciplinario que incluye:


Nefrólogo pediátrico


Cirujano de trasplante


Cardiólogo


Urólogo


Infectólogo


Psiquiatra


Trabajador social


Dietista


Dentista


Coordinador financiero


Otros especialistas según
la condición clínica


Estudios


Pruebas de sangre para detectar infecciones y determinar
compatibilidad con donantes, entre otros.

Estudios diagnósticos como radiografías, ultrasonido,
ecocardiograma, estudios urológicos, entre otros.


Revisión del caso


Cuando se completan todas las evaluaciones,
el caso se presenta al Comité de Selección.


Comité
de selección


Este comité está compuesto por el coordinador de trasplante, nefrólogo
pediátrico, cirujano de trasplante, trabajador social, coordinador financiero,
dietista, psiquiatra y farmacéutico, quienes participan en la evaluación.

Su función es revisar toda la información médica y social del paciente para
determinar si el trasplante de riñón es seguro y beneficioso, siguiendo criterios
médicos y psicosociales previamente establecidos.

No todos los niños pueden recibir un trasplante de riñón.
Las razones más comunes para no recomendarlo incluyen:


Tener otra enfermedad grave que no mejorará después del trasplante


Infección activa o crónica que no se puede tratar


Cáncer con metástasis (cuando se ha extendido a otras partes del cuerpo)



TIPOS DE
DONANTES DE RIÑÓN


Si el niño es aceptado como candidato para trasplante, puede recibir un trasplante de riñón de los siguientes tipos de donantes.

Donación en vida: Un familiar o amigo compatible puede donar uno de sus riñones. Esto permite planificar la cirugía y reducir el tiempo de espera para trasplante. Los padres, hermanos u otros familiares suelen ser los primeros en ser evaluados.


Donación en vida

Lista de Espera (donante fallecido): Si no tiene un donante vivo compatible, se le coloca en la lista de espera, sometiendo su información médica a UNOS (United Network for Organ Sharing), la organización que administra la lista nacional de espera de órganos donados y coordina su administración. La asignación del órgano se basa en compatibilidad y urgencia médica. Cuando exista una oferta para su hijo, el equipo se comunicará de inmediato con usted. Deberán acudir al hospital lo antes posible para preparar al niño para la cirugía.



CUIDADO POSTOPERATORIO Y
SEGUIMIENTO DESPUÉS DEL TRASPLANTE


Hospitalización después del trasplante: Generalmente dura
entre 5 y 7 días, dependiendo de la evolución del paciente.

Seguimiento después del trasplante:

  • Visitas frecuentes al hospital para laboratorios y evaluaciones médicas.
  • Uso diario de medicamentos inmunosupresores para evitar el rechazo.
  • Educación continua a padres y cuidadores sobre medicamentos, signos de alerta y cuidados en el hogar.
  • Apoyo emocional y psicosocial para toda la familia.

Compromiso a largo plazo: El éxito del trasplante depende
de la adherencia estricta al tratamiento y al seguimiento médico.